Verba volant, scrīpta mānent

03 octubre 2020

Karaí Octubre

Hombre malhumorado y de malas pulgas, feo como para un concurso, el Karaí [1] Octubre se pasea por los poblados haciendo sonar su látigo para anunciar su llegada. Chaparro y petisón [2], su ancho sombrero lo achata aún más. Lleva puestas unas ropas roñosas y se dedica espiar por las ventanas las cocinas y las ollas. Este personaje representa la pobreza, la miseria y las penurias.

Karaí Octubre
Según creencia popular, es un duende para algunos, maléfico— que sale todos los 1 de octubre y va mirando si la gente sembró y trabajó durante el año y supo guardar para los meses en que no hay cosecha, para cuando escasean los alimentos. Ese día comprueba que haya suficientes provisiones, incluso para convidar a sus vecinos. Aquellos que pasen la prueba, recibirán la bendición de la espiga dorada y los que fallen tendrán miseria el resto del año.

Karaí Octubre es una tradición guaraní que se remonta a mucho antes de la llegada de los españoles cuando, en la época en la que florecían los lapachos, notaban que aflojaban sus reservas de alimentos y los animales estaban muy flacos al final del invierno. Pero el guaraní, hombre positivo en su manera de pensar, no veía mejor modo de contrarrestar esta miseria que hacer una gran comilona, danzando para que su dios Tupá alejara la pobreza.

Cocinando jopará en el Mercado 4 de Asunción
“¡Fuera Karaí Octubre!”, dicen las mujeres paraguayas preparándose para cocinar el jopará, un plato contundente a base de locro y poroto [3], enriquecido a veces con carne y queso cuartiloro paraguayo. Abundantes verduras como tomate, locote, cebolla, zanahoria, zapallo [4] y otras, hervidas por un buen tiempo, le dan ese color y espesor característico al plato. Según las abuelas, este menú sirve para combatir las bajas defensas y levantar el ánimo.

Cada 1 de octubre, las familias realizan grandes comilonas al aire libre, generalmente frente a sus casas, para demostrar al Karaí Octubre que disponen de alimentos suficientes en el mes de la miseria. Si no es así, el duende persigue a los responsables del grupo familiar para molerlos a latigazos y enloquecerlos con fuertes silbidos. En ocasiones, elige hacerse invisible e introducirse en la casa de aquel que no cumplió causando, durante un tiempo, un sin fin de fatigas y contrariedades a la familia.

Jopará cocinado por FG
Para poder desprenderse del molesto duende, se dio la costumbre de “soplar el rancho”. Consiste en soplar, mediante una caña u otros artilugios, por tres lados del plato o cazuela, dejando uno libre para que por allí se escape, asustada, la miseria. 

Otra tradición de aquella época era levantarse al alba, con un palo en la mano, y golpear en todos los rincones de la vivienda diciendo “para que se retire Karaí Octubre de esta casa”, o bien dejar comida en la puerta para que el que pasara por allí pudiera llevársela.

Pese al correr del tiempo, esta tradición se mantiene. En casi todas las casas paraguayas, cada 1 de octubre, no falta el jopará bien servido. Así, con la panza llena, se asegura la abundancia en la cocina durante todo el año.

Premio para los previsores y castigo para los haraganes.


[1] Karaí: señor, en guaraní.
[2] De petiso: en algunos países sudamericanos, dicho de una persona pequeña, baja, de poca altura.
[3] Locro, maíz dulce, y poroto, judías; ambos términos están en el DRAE.
[4] Locote, pimiento, y zapallo, calabaza comestible; ambos términos están en el DRAE.

Fuentes: MisionesCuatro.com, ComidasParaguayas.com y los diarios Última Hora y ABC Color. En la receta del jopará han colaborado varias de mis queridas amigas de Asunción.

Imágenes: MisionesCuatro.com y ABC Color.

9 comentarios:

Koe dijo...

Gracias Félix, como siempre me haces recordar cosas hermosas de mi cultura 😍

Anónimo dijo...

Como la cigarra y la hormiga... Hay cosas que son universales.

Ramon Tejeiro dijo...

Muy interesante, Félix, muchas gracias y un abrazo

Ruth dijo...

Me diste una buenísima idea!! Sera Jopara de cena para la familia hoy 🥰
Un abrazo!

Jesús Díez dijo...

Hola Querido Amigo Felix, solo quiero felicitarte por tu artículo sobre la leyenda de Karaí. Lamentablemente, este año Karaí no ha podido cumplir con su misión, esta vez no por el coronavirus sino por las altas temperaturas registradas el 1 de octubre. Ayer me comentaban que habían llegado a los 46ºC, temperatura nada usual en esta época.
Un abrazo.

Lourdes Ortega dijo...

Interesante historia y curioso personaje. El plato tiene una pinta estupenda.
Me ha gustado mucho este relato.
Besos.

Anónimo dijo...

Gracias por dar a conocer algo muy peculiar de Paraguay! Laura.

Emi dijo...

Muy buena iniciativa de intentar conocer el jopara a tantos km de aqui, porque aqui nos tomo con una temperatura de 45 grados con quemazones etc el dia 1 de Octubre.
Pues me alegra que lo hayan disfrutado, el jopara que yo comia en el interior no contiene carne solo locro y poroto con muchas verduras, desde que estoy por aca no volvi a comer nunca mas.

Laura S. dijo...

Es un placer leerte Félix!
Cariños.